Cinco meses preparando el TAI y esta semana he hecho mi primer simulacro completo de examen: los 100 minutos, las 100 preguntas, sin pausas ni consultas. No lo he aprobado con el margen que me gustaría, y esa es exactamente la señal que necesitaba para saber en qué punto estoy de verdad. Este quinto capítulo del diario no habla de terminar temario, porque el temario ya lo cerré el mes pasado. Habla de la fase que viene después: repasar, hacer test, medir el reloj y aceptar que quedan cosas por pulir.
¿Qué cambia en el mes 5 de preparación del TAI?
Hasta el mes 4 mi rutina era lineal: leer un tema, hacer esquema, hacer test del tema, pasar al siguiente. Ahora ese esquema ya no sirve. He dejado de estudiar temas sueltos y he empezado a estudiar el examen como un todo: los cuatro bloques mezclados, con el peso real que tiene cada uno en las preguntas, y con el reloj corriendo de fondo. Es un cambio de chip más que un cambio de contenido. La sensación de "voy avanzando por primera vez" desaparece y la sustituye una más incómoda: "voy comprobando lo que de verdad sé".
¿Cómo he empezado a hacer simulacros de examen completos?
Mi rutina de simulacros es sencilla y la repito dos o tres veces por semana:
- Un simulacro completo, cronometrado, sin interrupciones ni móvil cerca.
- Corrección inmediata, pregunta por pregunta, no solo la nota final.
- Una tabla donde anoto en qué bloque y en qué tema concreto he fallado.
- Un repaso corto, al día siguiente, solo de esos fallos.
Lo que más me ha costado no ha sido el contenido, sino la gestión del tiempo. Las primeras veces llegaba a la pregunta 80 con la sensación de ir bien y luego descubría que había invertido demasiado tiempo dudando entre dos opciones en preguntas de las primeras. Hacer simulacros completos, y no solo test por tema, es la única forma que he encontrado de entrenar eso.
¿Qué bloques se me están quedando flojos al repasar?
Aquí es donde el repaso deja de ser cómodo. Repasar en solitario significa que nadie te dice "esto lo tienes flojo", tienes que verlo tú en los números. En mi caso, el Bloque IV es el que más me exige revisión constante, precisamente porque es el que más peso tiene en el examen y el que tiene más contenido técnico específico. Pero también me he encontrado con sorpresas: temas del Bloque I que daba por controlados desde el primer mes y que, al volver a ellos tres meses después, había olvidado en parte. El repaso no confirma lo que sabes, revela lo que se te ha ido escapando sin darte cuenta.
¿Cómo he ajustado el plan de estudio para esta fase?
He cambiado tres cosas concretas respecto al plan que seguía en los primeros cuatro meses:
| Antes (meses 1 a 4) | Ahora (fase de repaso) |
|---|---|
| Estudiar un bloque de principio a fin | Repasar por temas sueltos, según los fallos del último simulacro |
| Test cortos por tema | Simulacros completos cronometrados, dos o tres por semana |
| Horario fijo de lectura | Bloques cortos de repaso activo (esquemas, tarjetas, preguntas propias) |
No he descartado releer teoría, pero ya no es la actividad principal. La actividad principal ahora es hacerme preguntas a mí mismo y comprobar si sé responderlas sin mirar el apunte.
¿Cómo se gestiona el cansancio acumulado tras cinco meses?
Con honestidad: algunos días no se gestiona bien. Cinco meses de estudio en solitario, compaginado con lo demás, pesan. No es el mismo cansancio del mes 1, que era más de adaptación, sino uno más de fondo, el de mantener la disciplina cuando la novedad ya se ha ido. Lo que me está funcionando no es ningún truco especial, es bajar el listón en los días malos: si no puedo hacer un simulacro completo, hago un repaso corto de 30 minutos, y ya está. Lo importante es no romper la racha, no que cada sesión sea perfecta.
¿Cómo me siento a estas alturas de la preparación?
Con una mezcla rara de seguridad e inseguridad al mismo tiempo. Seguridad porque sé que he cubierto el temario entero y porque los simulacros, aunque no sean perfectos, ya no me pillan en blanco como me habría pasado al principio. Inseguridad porque ahora veo con más claridad todo lo que aún falla, y eso antes ni siquiera lo veía. No voy a prometerte que esta fase se siente bien todo el tiempo, ni que aprobar esté garantizado por hacer las cosas "como toca". Lo que sí puedo decir es que se siente distinto a los cuatro meses anteriores: menos exploración, más entrenamiento.
¿Tú también estás entrando en esta fase?
Si aún no tienes el temario completo del TAI, el Pack Completo reúne los cuatro bloques para que puedas empezar tus propios repasos y simulacros sin ir a trozos.
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¿Cuándo hay que empezar a hacer simulacros completos en la preparación del TAI?
No hay una regla fija, pero tiene sentido empezar cuando ya has cubierto el temario completo al menos una vez. Antes de eso, un simulacro mide sobre todo lo que no has estudiado todavía, no tu nivel real.
¿Es normal que algunos bloques se olviden después de haberlos estudiado bien?
Sí, es habitual, sobre todo con los primeros bloques que se estudiaron hace meses. Por eso el repaso espaciado y los simulacros periódicos son tan útiles: sacan a la luz ese olvido antes del examen, no el día del examen.
¿Cuántos simulacros por semana son razonables en esta fase?
Depende del tiempo disponible de cada persona, pero dos o tres simulacros completos por semana, combinados con repaso dirigido de los fallos, suele ser un ritmo sostenible sin quemar a nadie.
¿Qué se hace si un bloque sigue flojo después de repasarlo varias veces?
Dedicarle más tiempo relativo que a los demás, aunque cueste, y volver a las fuentes originales del bloque en lugar de solo repetir test. A veces el problema no es memoria, sino que el concepto no quedó bien entendido la primera vez.
¿Se puede preparar el TAI en solitario también en la fase de repaso, sin academia?
Sí. La fase de repaso no exige más recursos, exige más disciplina y más autocrítica con los propios resultados. Con temario completo y una rutina de simulacros, se puede llevar esta fase igual de bien en solitario.