El ciclo de vida del software es el conjunto de fases por las que pasa un proyecto desde que se plantea hasta que se entrega y mantiene: análisis, diseño, implementación, pruebas y mantenimiento. Lo que cambia entre los distintos modelos (cascada, iterativo, espiral, ágil) es el orden y la forma en que se recorren esas fases. El Bloque III del TAI ya cubre SCRUM y las metodologías ágiles en detalle; aquí nos centramos en los modelos más clásicos que sirven de base para entender por qué surgió el enfoque ágil.
¿Qué es el modelo en cascada y por qué fue el primero?
El modelo en cascada (waterfall) organiza el desarrollo en fases secuenciales y estrictas: primero se cierra por completo el análisis de requisitos, después el diseño, después la implementación, después las pruebas, y solo al final se entrega el producto. No se puede volver a una fase anterior sin reiniciar el proceso desde ahí. Es sencillo de gestionar y documentar, pero tiene un problema grave: si un requisito estaba mal entendido, no se detecta hasta las últimas fases, cuando corregirlo es muchísimo más caro.
¿Qué aportan los modelos iterativo e incremental?
El modelo iterativo divide el desarrollo en ciclos cortos que se repiten, refinando el producto en cada vuelta en lugar de intentar cerrarlo todo a la primera. El modelo incremental, por su parte, entrega el software por partes funcionales que se van sumando (por ejemplo, primero el módulo de login, después el de pagos, después el de notificaciones), de forma que el cliente puede empezar a usar partes del sistema antes de que esté terminado al completo. En la práctica, muchos proyectos combinan ambos enfoques: iterativo e incremental a la vez.

¿Qué es el modelo en espiral y dónde encaja el enfoque ágil?
El modelo en espiral combina el enfoque iterativo con un análisis de riesgos explícito en cada vuelta: antes de avanzar a la siguiente iteración, se evalúan los riesgos del proyecto y se decide si merece la pena continuar, replantear o parar. Es habitual en proyectos grandes y costosos donde el riesgo de un error es especialmente caro. El enfoque ágil (con SCRUM como marco más conocido) lleva la lógica iterativa al extremo: ciclos muy cortos (sprints de una o dos semanas), entregas frecuentes y ajuste constante según el feedback del cliente, priorizando la adaptación al cambio por encima de seguir un plan cerrado desde el principio.

| Modelo | Orden de fases | Adecuado para |
|---|---|---|
| Cascada | Secuencial, sin vuelta atrás | Requisitos muy estables y claros |
| Iterativo/incremental | Ciclos que se repiten y suman | Proyectos medianos con margen de ajuste |
| Espiral | Iterativo con análisis de riesgo | Proyectos grandes y costosos |
| Ágil (SCRUM) | Sprints cortos y continuos | Requisitos cambiantes, entregas rápidas |

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¿El modelo en cascada está obsoleto?
No del todo. Se sigue usando en proyectos con requisitos muy estables y bien definidos desde el principio, aunque ha perdido protagonismo frente a los modelos iterativos y ágiles en la mayoría de proyectos software actuales.
¿SCRUM es un modelo de ciclo de vida o una metodología ágil?
SCRUM es un marco de trabajo (framework) ágil concreto, que aplica la lógica iterativa e incremental mediante sprints, roles definidos y reuniones específicas.
¿Qué diferencia hay entre iterativo e incremental exactamente?
Iterativo se centra en refinar el producto completo en ciclos sucesivos; incremental se centra en ir sumando partes funcionales nuevas. En la práctica suelen combinarse en el mismo proyecto.
¿Este tema suele preguntarse junto con SCRUM en el examen?
Es habitual que aparezcan relacionados, ya que entender los modelos clásicos ayuda a entender por qué surgió el enfoque ágil como respuesta a sus limitaciones.